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Palabra de Mujer

Imagen del malecón. Responsabilidad ciudadana

Teresita DURAN VELA

Uno de los atractivos más bonitos de la capital campechana, sin lugar a dudas, es el moderno malecón de la ciudad; esta obra, hoy en día, es uno de los espacios públicos más concurridos por visitantes nacionales, turistas extranjeros y familias campechanas; en verdad, desde el pequeño con sus primeros pasos, hasta el abuelito que avanza a paso lento, sintiendo la suave brisa., disfruta cada centímetro de concreto al nivel del mar.

Si bien es cierto que los campechanos estamos orgullosos del Centro Histórico y el malecón, por su imagen de limpieza; también se están haciendo habituales prácticas inconcientes de personas que lleva a sus mascotas a defecar en la vía pública; esos ciudadanos merecen sanciones por sacar a animales peligrosos que pueden atacar a alguna persona o agredir a otro animal, pues al llevar mascotas para hacer sus necesidades fisiológicas en áreas verdes, pistas, andadores y fuentes, se está contaminando la vía pública; y al mismo tiempo, causa daño a la imagen urbana y molestia entre los transeúntes.

El área del malecón se ha convertido en un sitio importante para el esparcimiento familiar, el encuentro de enamorados, el paseo obligado de visitantes y uno de los mejores paisajes que la ciudad regala a sus habitantes; sin embargo, desafortunadamente, está aumentando el número de personas que acostumbra llevar a sus mascotas, para que durante su recorrido, los animales – principalmente perros de distintas razas – realicen sus necesidades fisiológicas; esto ocasiona que a lo largo de los kilómetros de malecón, usted encuentre excremento de animales en alguna parte.

Lamentablemente, esta práctica se está haciendo cotidiana, pues los dueños de esos animalitos, acostumbran llevarlos para habituarlos a hacer sus necesidades fuera de casa; y sí, en la calzada del malecón o la pista para las bicicletas; es tal la agresión ocasionada a los transeúntes, deportistas, niños pequeños y ancianos, a raíz de la contaminación ocasionada por la orina y excremento expuestos al aire libre, en áreas públicas construidas para el esparcimiento y práctica deportiva de seres humanos, no de animales. La falta de conciencia de los dueños de esos animales, que sin importar el peligro de la agresividad de la raza del perro, olor desagradable, mal aspecto y su falta de conocimiento de reglas de urbanidad, están generando agresiones al medio ambiente y a la salud de las personas. Esta práctica va en aumento, por eso, a través de este espacio de expresión, manifiesto la necesidad de establecer leyes, sanciones, campañas de vigilancia y limpieza para contrarrestar dichas acciones; porque si se permite que esto continúe, muy pronto el malecón se convertirá en una vía pública de mal aspecto, sucia, contaminada; y en consecuencia, la belleza e imagen agradable del malecón se perderá.

Por otra parte, si no se atiende a tiempo esta situación, los padres de familia que acostumbran llevar a sus hijos a dar sus primeros pasos a la orilla del mar, se vuelven temerosos de algún accidente, ocasionado por los perros, y no se diga, de las personas que acostumbran ejercitarse todos los días sorteando residuos, áreas mojadas, sucias e inhalando sustancias de olor desagradable. ¡Hoy es tiempo de atender esta problemática!


Este es un llamado a las autoridades sanitarias, a la Dirección de Imagen y desarrollo urbano, Parques y jardines del Ayuntamiento, la Secretaría de Vialidad y Seguridad Pública y a los diputados del Congreso local, para crear mecanismos efectivos y erradicar estas prácticas, estableciendo reglamentos, modificando el tipo de vigilancia en el malecón, sitios de interés turístico en la ciudad, ya que también empieza a proliferar basura, envases de vinos, licores, desperdicios de comida, entre otros. Lo anterior, sí se puede lograr, si los funcionarios asumen con responsabilidad su tarea y atienden las demandas ciudadanas; pues tienen la capacidad y autoridad para aplicar normas de urbanidad; hacer campañas de limpieza permanentes, involucrando a la ciudadanía en general, para que la ciudad de Campeche, haga más alarde de su título “Patrimonio cultural de la humanidad”.

Invito a las personas que acostumbran caminar por el malecón, familias, niños, jóvenes y adultos, a iniciar voluntariamente un cambio positivo en el uso, respeto y cuidado del malecón; la participación de toda la ciudadanía es muy importante, además cada persona es capaz de demostrar su educación y cultura, depositando la basura en los botes instalados para ello, evitar dejar desperdicios de alimentos y bebidas en las calzadas, bancas y fuentes.

A los propietarios de mascotas que llevan sus animales a hacer necesidades fisiológicas, razonen acerca del daño ambiental, de salud e imagen que provocan con esos hábitos malos; piensen un poco en los riesgos que generan para los menores de edad que son llevados en carriolas, bicicletas, triciclos, o tan sencillo; imagínense que un familiar suyo o una persona ciega corre peligro si a su paso, existe excremento y orina de animales, ¡vaya falta de conciencia y de respeto al prójimo!


Esta es una invitación a la sociedad campechana, para unirse a la cruzada por el respeto al derecho ciudadano, al cuidado de la ciudad y bien común; es una invitación a cambiar actitudes, para construir una cultura ecológica, en pro de una mejor calidad de vida que los campechanos merecemos, además de que la imagen del malecón y el cuidado de los sitios públicos es responsabilidad de todos.

Correo Electrónico duranvela@msn.com