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EL ABARROTE Maratón Manuel Agustín CRUZ BERNÉS AGOSTO 12, 2004. De regreso al origen y metidos ya en la fiesta deportiva universal, usted vera que los días se irán volando, y en menos de lo que pensamos, nos llenaremos de nostalgia cuando en el último día de la justa en la prueba insigne y que representa en si misma la máxima expresión de la olimpiada, se corran los 42.195 kilómetros del maratón. Estoy seguro que lo sabe, y si no lo escuchará usted una y otra vez en la medida que se acerque el final de lo que apenas empieza, pues la carrera del maratón recuerda la distancia entre las ciudades de Maratón y Atenas, cubierta en el 490 a.C. por un soldado de la antigua Grecia para anunciar la victoria del ejército griego. De vuelta al origen, insisto, ésta será una de las competencias mas esperadas y vistas de toda la justa deportiva. Bueno, pues igual o quizá hasta más extenuantes están resultando las kilométricas comparecencias de los señores secretarios del gabinete en su visita a los diputados del H. Congreso del Estado, con el motivo, nos dicen, de ampliar a detalle, lo que de manera muy generalizada presenta en su mensaje -que no el informe estadístico- el gobernador cada 7 de agosto. Y le cuento algo de esto, por que en mi condición de miembro del llamado gabinete ampliado, me tocó asistir en calidad de invitado a la comparecencia del Lic. Carlos Felipe Ortega Rubio, Secretario de Gobierno quien a su vez, se hizo acompañar de los abogados Juan Manuel Herrera Campos y Carlos Miguel Aysa González, Procurador General de Justicia y Secretario de Seguridad Pública, respectivamente. Para no aburrirlo mucho con los detalles, solo le puedo decir que la exposición detallada del Lic. Carlos Felipe y sus dos mas destacados colaboradores consumió un poco mas del tiempo que requiere un corredor bien entrenado para ir de Maratón a Atenas, pero no solo de ida, sino de regreso también. Es decir, el encuentro duró poco mas de cinco horas, que varios nos chutamos ante lo insuficiente que resultó la sala de juntas del H. Congreso, a la paradilla. No tengo idea de quien, cual o como podría ser rediseñado este ejercicio sin duda inaplazable para que los funcionarios del mas alto nivel, acudan a un encuentro directo con los señores diputados con el objeto de entrarle a los áridos campos de la estadística, pero resulta evidente que el formato utilizado hasta hoy, no ayuda en nada ni al visitante ni mucho menos a los anfitriones, que sin embargo luego tendrán un tiempo suficiente para poder llegar a un pronunciamiento conjunto sobre el periodo que se informa. De las intervenciones de los señores diputados al final de la exposición de los visitantes, mejor ni le digo nada. Triste y lamentable ver las dificultades de la mayoría para exponer con claridad sus ideas, con la excepción del diputado Anibal Ostoa que con una gran pulcritud, precisión y cortesía, supo reconocer lo alcanzado en un año en la materia, y al mismo tiempo señalar temas no menos importantes que quedaron por el momento, con la etiqueta de pendientes. |
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